24 de marzo de 2017

“La ingeniería biomédica no termina hasta lo que nosotros conocemos, cada vez hay cosas nuevas”

Esta es una de las convicciones que Jerry Zion compartió en el marco de la conferencia Ingeniería Clínica: Las mejores prácticas en USA. Enfoque sobre metrología y aseguramiento de la calidad, la cual se llevó a cabo el pasado 21 de marzo en el Auditorio Milton Gaviria del SENA Regional Caldas.


Jerry Zion vive en Estados Unidos, es Técnico de Equipo Biomédico, licenciado en Tecnología Eléctrica de la Universidad de Purdue y magister en Administración en Ciencia y Tecnología de Oregon Graduate Institute. Actualmente es el director global del Área de Capacitación de Fluke Biomedical, organización líder mundial en la fabricación de productos para pruebas biomédicas y simulaciones, incluyendo probadores de seguridad eléctrica, simuladores de paciente, y analizadores de rendimiento, entre otros.

A Zion lo motivó el universo de la ingeniería biomédica un episodio que ocurrió hace 40 años tras la muerte de su padre al someterse a la cirugía de bypass, pues allí encontró por qué existen tantas deficiencias para identificar previamente las fallas de un equipo biomédico. Es por esto que a partir de su experiencia asegura que “lo mejor que se puede hacer es educar”. 


Afirma que había escuchado sobre el SENA, pero ahora profundiza en lo que significa la entidad y cómo cubre al país con su formación, aspecto que admira.

En su discurso es evidente su calidez humana y su amplio recorrido por el campo de la ingeniería biomédica, así como la importancia que representa para él la protección de la vida humana. Durante la conferencia, habló, entre otros temas, sobre el riesgo que corre el paciente cuando es conectado a un equipo biomédico, la importancia de reducir esos riesgos a partir del correcto mantenimiento de los equipos y hacer las pruebas suficientes para asegurarse de la operación de los mismos. 


A partir de lo anterior, Jerry Zion, manifiesta que lo que se pretende es que la metrología biomédica tenga en cuenta la incertidumbre, la trazabilidad y todo lo que respecta a una medición más exacta de cómo está funcionando el equipo biomédico, haciendo un adecuado control de calidad: “Cuando el departamento de ingeniería biomédica está haciendo las cosas bien hechas dentro de su organización se puede unir a todo lo que es el control de calidad de alta tecnología en todo el mundo”, asegura. 

En este sentido, Zion insiste en un mensaje para los futuros Tecnólogos en Mantenimiento de Equipo Biomédico y es que se apropien cada vez más de nuevos conocimientos que puedan adquirir en sus procesos formativos. Para él, “la ingeniería biomédica no termina hasta lo que nosotros conocemos, cada vez hay cosas nuevas”, y son precisamente esas cosas nuevas las que deben ser identificadas por los aprendices. “Yo sugiero que investiguen más la parte básica de la medicina, pues la tecnología biomédica no solo es electrónica, sino que incluye la parte fisiológica, mecánica y termodinámica. Todo esto es importante para que puedan tener éxito en su carrera. Lo que más puedan añadir a sus estudios los llevará más alto en su formación. Por eso el primer consejo es: Encuentren el porqué de su formación”, concluye.  




22 de marzo de 2017


Aulas móviles del SENA por los caminos de Caldas.

Con equipos de última tecnología y formación acorde con las necesidades de los sectores productivos, las aulas móviles de Café y Automatización Industrial del SENA, llegarán a los 27 municipios de Caldas.
Martha Diva Ocampo Marín desconoce que Colombia, África y Brasil  producen más del 40% de todo el café que se consume en el mundo y que más de 400 millones de tazas de esta bebida son vendidas anualmente. Pero lo que Martha si tiene claro es lo que prefieren beber sus clientes en las mañanas cuando visitan La Palma, su unidad productiva ubicada en Filadelfia, municipio del norte de Caldas.

“Con agua de panela, con leche o bien oscuro, así lo preparo para mis comensales, quienes por la bebida del diablo, como la llaman algunos, nos pagan más de 700 pesos”,  comentó la comerciante, quien no solo quiere ofrecer un tinto, como también es conocida la bebida de café en esta región,  sino  que quiere aprender a destacar las características especiales del grano a través de diversas preparaciones.

Aula Móvil, conocimiento sobre ruedas 

La buena noticia para Martha es que el Aula Móvil de Café del SENA llegó con formación pertinente y de calidad a su municipio con el objetivo de formar a personas que como ella quieren aprender de Café, semilla que cuenta con una historia de más de 100 años en el departamento y que hace parte de la identidad nacional.

“Yo no podría desplazarme a la ciudad para capacitarme porque yo atiendo el negocio y el tiempo aquí es oro, pero con esta alternativa que trae el SENA puedo capacitarme y ofrecer nuevos productos”, repuso la mujer que lleva más de 15 años al frente de La Palma.

Al igual que Ocampo Marín alrededor de 2.000 comerciantes, colaboradores de empresas y estudiantes de instituciones educativas de los 27 municipios que conforman Caldas, podrán acceder al conocimiento que  se imparte a través de las aulas móviles de Café y también de Automatización Industrial.

“Excelente que lleguen a capacitarnos, a potenciar nuestras habilidades y prepararnos para poder trabajar en diversas áreas”, comentó Jhon William Henao Vargas, oriundo de Arauca, corregimiento de Palestina (Caldas), lugar donde llegó el SENA con el Aula Móvil de Automatización Industrial.

Esta estrategia nacida en 2003 permite que los colombianos de las poblaciones rurales accedan a formación de corta duración en áreas acordes con la economía de la región y las necesidades de los empresarios.

A la fecha el SENA tiene rodando por todo el país 148 Aulas Móviles, dotadas con equipos de última tecnología en donde se orientan más de 330 programas de formación


“Excelente que lleguen a capacitarnos, a potenciar nuestras habilidades y prepararnos para poder trabajar en diversas áreas”, comentó Jhon William Henao Vargas, oriundo de Arauca, corregimiento de Palestina (Caldas), lugar donde llegó el SENA con el Aula Móvil de Automatización Industrial.
Esta estrategia nacida en 2003 permite que los colombianos de las poblaciones rurales accedan a formación de corta duración en áreas acordes con la economía de la región y las necesidades de los empresarios.
“En estos ambientes de aprendizaje se dan programas que duran entre 40, 60 y 80 horas. Este año con el Aula Móvil de Automatización Industrial vamos a recorrer Caldas para formar a las personas en fundamentos de automatización y acercarlos a la tecnología y a las posibilidades que brinda el SENA”, señaló Martín Alberto Hernández Henao, instructor del Centro de Automatización Industrial del SENA regional Caldas encargado de dirigir el ambiente itinerante.
Con estos vehículos se ha ampliado la cobertura de la formación que imparte la Entidad más querida por los colombianos. En 2015 56 mil 788 aprendices en todo el país se capacitaron en especialidades como informática, confecciones, gastronomía, panadería, cárnicos, mecatrónica, calzado, joyería, salud, herrería entre otras.
Rodrigo Giraldo Velásquez, director del SENA en el departamento cafetero, comentó que “durante el 2016 en la regional formamos 1.733 aprendices a través de estas aulas sobre ruedas, estimulando de esta manera la competitividad y productividad de la región”
Actualmente el SENA tiene rodando por todo el territorio nacional 148 Aulas Móviles, dotadas con equipos de última tecnología en donde se orientan más de 330 programas de formación

BIENVENIDOS AL CENTRO DE AUTOMATIZACIÓN INDUSTRIAL

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